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Las materias primas

Las materias primas son la denominación de los materiales extraídos de la naturaleza y que se transforman para elaborar bienes de consumo.

Asimismo, todas las materias primas que ya han sido manufacturadas pero todavía no son un bien de consumo se conocen como productos semielaborados, productos semiacabados o productos en proceso.

En cuanto a la clasificación más simple de materias primas encontramos:

  • De origen vegetal: lino y algodón
  • De origen animal: pieles, lana y cuero
  • De origen mineral: hierro, oro, cobre, plata, paladio, mármol y bauxita
  • De origen fósil: gas natural y petróleo

No obstante, si hablamos del mercado constructor, por ejemplo, podemos destacar las siguientes materias primas, que no están relacionadas con la anterior clasificación:

  • Empleadas en el hormigón: agua y arena
  • Empleadas en morteros: madera, cemento, cal y agua.
  • Empleadas en materiales cerámicos: arcilla
  • Empleadas en Vidrios: arena de sílice

Entonces, podemos considerar a la materia prima como algo variable según la actividad y que posee un efecto amplio en la administración de los costos de producción.  El producto final es el resultado de aplicarle una serie de procesos a unas materias primas, por lo que en el valor o costo final del producto esta incluido el costo individual de cada materia prima y el valor del proceso o procesos aplicados.

En este sentido, el valor del producto final, esta compuesto en buena parte por el valor de las materias primas incorporadas. Asimismo, de éstas va a depender gran parte de la calidad del producto final.

Actualmente, con los precios de venta fijados, lo importante es ser más eficiente en la administración de los costos de la empresa, y necesariamente la materia prima es una variable que no puede faltar.

Hay que tener cuidado, es decir,  no podemos esperar disminuir costos en materias primas, pero a su vez, perder calidad. La única forma de disminuir costos recurriendo a la materia prima sin afectar la calidad del producto final, es mejorando la política con los proveedores.

En resumen, sólo la calidad y la eficiencia de los procesos de transformación de la materia prima son los que garantizan un producto final de buena calidad, y unos costos razonables.

¿Que es un Commodity?

Los commodities son conocidos como bienes “genéricos”, o también como homogéneos, esto quiere decir que no existe una diferenciación entre ellos. Es común que caundo escuchemos la palabra “commodity” a continuación sea acompañada por el nombre de alguna materias primas o bienes primarios, por ejemplo: el trigo que sembrado en cualquier lado del mundo, tendrá el mismo precio y la misma calidad.

Pero, sin embargo, un commodity es todo bien que tiene valor o utilidad, y un muy bajo nivel de diferenciación o especialización. Esperemos un momento… con esto estaríamos diciendo que ¿todos aquellos bienes que no tengan diferenciación son commodities? La respuesta lógica es la negativa. Claramente, el agua del mar, no es un commodity ya que no tiene un valor o utilidad económica hasta el momento.

Asimismo, la característica que se destaca en un mercado de commodities es que los márgenes de ganancias son pequeños y escasos.

El término no es sólo aplicable a materias primas, muchas veces cuando la cantidad de proveedores se eleva a fin de poder realizar algo que antes era realizado por una compañía, se habla de “commoditización” de un producto o industria, como por ejemplo la industria farmacéutica donde se puede acceder a la droga genérica de un modo más barato.

Clasificación de los commodities

  • Metales: Oro, Plata, Cobre, Platino, Aluminio, Paladio.
  • Carnes: Ganado Bovino Vivo, Ganado Porcino Vivo, Manteca, Leche.
  • Granos: Soja, Trigo, Maiz, Avena, Cebada.
  • Softs: Algodón, Jugo de Naranja, Café, Azúcar, Cacao.
  • Energías: Petróleo Crudo, Fuel Oil, Gas Natural, Etanol, Nafta.
  • Financieros: Bonos de 30 años, Eurodollar, Fed Funds a 30 días.
  • Índices: Dow Jones, S&P500, Nasdaq100, Nikkei225, E-Mini Nasdaq.
  • Monedas: Libra Esterlina, Euro, Rand de Sudáfrica, Franco Suizo, etc.

Imagen: Google

Guia para principiantes

Si bien en este mismo espacio en numerosas oportunidades hemos tratado tanto el concepto como las ventajas y desventajas de operar con los contratos por diferencias (CFDs) en esta oportunidad pretendemos dar un panorama simplificado para aquellas personas que recién se unen a nuestra comunidad.

Nuestro objetivo es el de presentar una guía base de simple interpretación para aquellas personas interesadas en este producto de inversión.

Los contratos por diferencias constituyen un producto de inversión relativamente novedoso. En España se introdujeron en el año 2007, y desde ese momento hasta ahora han ganado numerosos adeptos.

Los contratos por diferencias CFDs se presentan como una alternativa de inversión a los tradicionales warrants o a los futuros.

Actualmente son aproximadamente 10 las firmas que comercializan en nuestro país CFDs, entre ellos podemos destacar a CMC Markets.

Los CFDs son contratos donde dos partes, en general una entidad financiera y un inversor acuerdan intercambiarse la diferencia entre el precio de compra y el de venta de un determinado activo subyacente.

Es decir, que el inversor en lugar de comprar directamente materias primas, acciones, divisas, etc para especular con la variación de su precio, adquiere un contrato por diferencia al precio de mercado del activo subyacente. Al momento de cierre de la posición (determinado en el contrato) el inversor ganará o perderá la diferencia entre el valor al que compró el CFDs y el precio del momento en el que cerró la operación.

La ventaja, frente a la compra directa de los activos, es que el inversor puede obtener beneficio si el mercado baja, ya que apostará a dicha baja.

Un punto importante al hablar de contratos por diferencias es el apalancamiento. Este término fue concebido para albergar el concepto por el cual desembolsando una pequeña parte de lo que costaría el activo en el mercado, el inversor se beneficia de la totalidad del mismo. Es decir, no hace falta tener todo el dinero para pagar el precio del activo que se adquiere mediante el contrato por diferencia sino que se pagará una parte de dicho valor.

Sin duda, el inversor debe entender de que a mayor apalancamiento, mayor riesgo. Los CFDs son productos apalancados con alto riesgo, que pueden ocasionar pérdidas superiores al capital inicial desembolsado.

Es por ello que antes de abrir una posición el inversor debe considerar, tanto la posibilidad de obtener grandes ganancias, como la de importantes pérdidas ocasionadas por una evolución adversa de los precios.

Evaluando globalmente la posibilidad de entrar a este mercado el inversor debe considerar que si bien operar con CFDs tiene grandes ventajas como la transparencia del producto, el apalancamiento y la posibilidad de operar a la baja, debe tener un conocimiento adecuado del producto y su funcionamiento, así como disponer del tiempo necesario para realizar un seguimiento de sus posiciones.

Regulación de los CFD

Los CFDs son productos financieros que se encuentras sujetos a las normas de abuso de mercado, están bajo la aplicación de la Ley de Mercado de Valores (LMV) y su ofrecimiento está sujeto a las mismas normas de conducta que el resto de productos equivalentes.

La CNMV interpreta que estos contratos tienen naturaleza financiera, y según la letra b) del apartado segundo del art. 2 de la Ley del Mercado de Valores, podríamos precisar que más bien son instrumentos financieros. Según dice esta letra, también quedan comprendidos dentro del ámbito de la LMV los siguientes instrumentos financieros: “Los contratos financieros a plazo, los contratos financieros de opción y los contratos de permuta financiera, siempre que sus objetos sean valores negociables, índices, divisas, tipos de interés, o cualquier otro tipo de subyacente de naturaleza financiera, con independencia de la forma en que se liquiden y aunque no sean objeto de negociación en un mercado secundario, oficial o no”. Aquí podemos ver la inclusión de los CFD, como un contrato a plazo con subyacente financiero “con independencia de la forma en que se liquiden”.

Además, las entidades que emitan este tipo de contratos deben de dotarse de procedimientos para garantizar que disponen de información sobre la situación financiera, conocimientos, experiencia inversora y objetivos de inversión de sus clientes con el fin de determinar si el producto se ajusta a sus necesidades, cuando sea relevante en función del tipo de servicio de inversión que preste a sus clientes en relación con estos productos.

Este tipo de instrumentos financieros puede ser creado de forma estandarizada, integrando una emisión de contratos homogéneos, o de forma individualizada. Cuando integren una emisión, su distribución entre el público deberá venir acompañada de un folleto debidamente registrado en la CNMV. Para aquellos CFD para los que no sea exigible un folleto, el contrato toma una especial relevancia ya que será el documento que regula las condiciones y características de la operación y por tanto es un elemento fundamental para la transparencia del producto y del inversor.

Asimismo, aunque no resulta exigible un contrato-tipo, los contratos que regulen su operativa específica deberán contener todas las menciones necesarias para que el cliente conozca las condiciones de este tipo de operativa y precio de referencia para su liquidación, detalle de los subyacentes o mercado en el que cotizan, entre otros.

CFDs - Contratos Por Diferencias es el blog donde analizaremos este tipo de producto derivado para invertir en valores de la bolsa Española y de mercados internacionales.

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